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Por Agata Krupa, especialista en uroginecología y obstetricia. El embarazo y el parto son dos etapas trascendentales en nuestras vidas como mujer, principalmente por el hecho de crear -o ampliar- una familia, pero también desde el punto de vista de la salud, ya que nuestros cuerpos cambian  significativamente. En el caso del suelo pélvico, estos cambios se traducen en un mayor riesgo de padecer incontinencia urinaria, problemas con la estabilidad lumbo-pélvica, o incluso disyunciones anorrectales. Por eso es esencial la prevención, con un trabajo adecuado de la zona, para asegurar un embarazo saludable y una buena recuperación postparto.

Muchas mujeres creen que la incontinencia urinaria es un problema de mujeres mayores. Eso es un mito, una idea errónea que hace que muchas mujeres que experimentan pérdidas de orina al toser, estornudar o correr sientan vergüenza y no hablen del tema. Y así es como un problema de salud muy común, y que puede solucionarse o mejorar, se transforma en un tabú que provoca inseguridad en muchas mujeres. Aunque las pérdidas de orina no son un tema común en una cena con amigas, es algo que muchas mujeres tienen. El 40% de nuestras usuarias (en su mayoría entre 25 y 45 años) ha respondido que tiene o ha tenido pérdidas de orina. Si tú también los has experimentado, conocer sus causas y saber cómo hacerle frente te ayudará a evitarlos y a estar más tranquila con ello. Desmontemos el mito, rompamos el tabú.

El Día Internacional de la Mujer es un día instaurado por la ONU en 1975, en plena revolución industrial, para reivindicar la lucha de la mujer por participar en la sociedad en igualdad con el hombre. Actualmente es un día para celebrar la evolución del papel social, económico, político y cultural de la mujer en la sociedad. Pero también para reivindicar y denunciar las causas pendientes, como la igualdad de género en el entorno laboral, los derechos de las mujeres o la violencia sexista. Estas son algunas de las causas que han movido a la ONU para lanzar en 2016 un nuevo programa de objetivos para todos países y personas para mejorar nuestras vidas y nuestro planeta: los SDG’s o Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El inicio del año es sin duda unos de los momentos más importantes para plantearse nuevos propósitos y objetivos. En el Top10 Propósitos encontramos dejar de fumar, ir al gimnasio, perder peso, comer mejor… Eso es importante. Sin embargo te planteamos una reflexión que va más allá de un objetivo de salud concreto: ¿Cuánto tiempo dedicas al día a tu trabajo? ¿Y a tus familia, a tu pareja, a tus amigos? ¿Y cuánto tiempo te dedicas a ti?

Estrés y suelo pélvico: descubre cómo afecta y aprende a prevenir y tratar problemas.

El trabajo, la familia, esa lista de gestiones que tanto cuesta tachar, los problemas emocionales y las relaciones…  ¿Y te preguntas porqué estás tan estresada? No te preocupes, no estás sola en esto. El estrés afecta a todo el mundo y, aunque las pequeñas cantidades de estrés son una parte normal de la vida, el estrés crónico no lo es. Estar estresada todo el tiempo puede provocar daño en tu bienestar emocional y físico, también en tu suelo pélvico. Vale, tu suelo pélvico debe ser la última cosa en la que piensas cuando tienes millones de cosas de las que ocuparte y preocuparte. Lo entendemos, pero, de verdad, tu suelo pélvico debe estar en tu mente. Un suelo pélvico fuerte y sano puede ayudarte a mantenerte en forma, a darte confianza y mantener todo tu sistema reproductivo funcionando bien. Entonces, ¿cómo afecta el estrés a su piso pélvico? ¡Sigue leyendo!

La mayoría de mujeres sabemos que son los ejercicios de Kegel. Pero ¿sabías que son mucho más que ejercicios para la prevención y control de escapes de orina? ¡Es verdad! A mediados de los años 1890, el Dr. Arnold Kegel desarrolló un tipo de ejercicio para ayudar a las mujeres que estaban experimentando incontinencia urinaria. Muchas mujeres que probaron estos ejercicios, además de tener un mejor control sobre sus vejigas, también experimentaron una mejora en el sexo. Los ejercicios de Kegel son conocidos por sus beneficios en la preparación y recuperación del parto, para mejorar las sensaciones en las relaciones sexuales y potenciar los orgasmos, incluso para mejorar el estreñimiento. Lo mejor: ¡no es necesario ir al gimnasio!

El postparto es una etapa que frecuentemente queda olvidada, como relegada a una segunda fila. No nos planteamos qué nos va a pasar a nosotras una vez hayamos dado a luz, no nos hacemos demasiadas preguntas. Durante el embarazo estamos básicamente centradas en el aquí y el ahora, y lo máximo que proyectamos hacia delante es hacia el día del parto. Pero chicas, el postparto existe, el postparto cuesta y es una etapa bonita, sí, pero a veces puedes ser mucho menos idílica de lo que nos habíamos imaginado. En este post voy a intentar resumiros un poco de qué va esto del postparto, con cambios a nivel físico y emocional y mis consejos tanto a nivel profesional como a nivel personal por mi experiencia como madre.

El estreñimiento es un problema muy común y afecta a muchas mujeres que al final conviven con ello. Lo que quizás no sepas es que, con el tiempo, el estreñimiento puede dañar tu suelo pélvico. Descubre por qué y cómo combatir el problema: consejos, hábitos y ejercicios para solucionar el estreñimiento desde la raíz.

Si eres runner, toma consciencia de cómo afecta correr a tu suelo pélvico, y aprende a cuidarlo para prevenir problemas como las pérdidas de orina o el prolapso de órganos.

Según  Kathrine Switzer, la primera corredora en participar en una maratón en Estados Unidos, “el sencillo gesto de poner un pie delante del otro te puede cambiar la vida”. Si tu eres una de esas mujeres que corren,  sabes que este ejercicio no sólo es una prueba de resistencia mental, sino también física. Además de las lesiones más comunes, el running es un factor de debilitamiento del suelo pélvico para las mujeres, que puede derivar en problemas como la incontinencia urinaria o el prolapso de órganos